La campaña de trigo y cebada empieza mucho antes de la siembra. En los sistemas productivos de la Pampa Húmeda, el NOA y el NEA, el barbecho de otoño–invierno se transformó en uno de los momentos más determinantes del manejo agronómico, no solo por la creciente presión de malezas invernales, sino también por el impacto directo que esas decisiones tienen sobre costos, logística y eficiencia del cultivo.
En las últimas campañas, distintos relevamientos de la Red de Manejo de Plagas (REM) de AAPRESID y trabajos del INTA coinciden en un diagnóstico claro: las malezas de ciclo otoño–invernal llegaron para quedarse y, en muchos casos, lo hicieron acompañadas por resistencias múltiples que limitan las herramientas tradicionales de control.
Mapas de potenciales de xarvio FIELD MANAGER
Malezas que definen el barbecho
Entre las especies más problemáticas del barbecho previo a trigo y cebada se destacan rama negra (Conyza spp.), raigrás anual (Lolium multiflorum) y un grupo cada vez más complejo de crucíferas como nabo silvestre, nabón, mostacilla y nabillo.
Rama negra: presencia masiva y resistencias en expansión
La rama negra es hoy una de las malezas más difundidas del país. Según REM-AAPRESID, su presencia alcanza prácticamente el 100% del área agrícola argentina, con biotipos resistentes a glifosato confirmados y alertas por pérdida de sensibilidad a herbicidas ALS en distintas regiones.
Desde el punto de vista biológico, se trata de una especie con emergencia prolongada, con un pico principal en otoño y otro menor en primavera. Esta característica explica por qué el barbecho temprano es la ventana más eficiente para su control: cuando la planta se encuentra en estado de cotiledón-roseta, es más susceptible a herbicidas residuales y de contacto.
Cuando el control se retrasa y la maleza avanza en tamaño, el manejo se vuelve más costoso, menos eficiente y dependiente de estrategias de rescate como doble golpe, con resultados variables. Además, un barbecho mal resuelto permite que la rama negra llegue viva a la implantación del cultivo, trasladando el problema al ciclo del trigo o la cebada.
Raigrás: el caso testigo de la resistencia múltiple
Si hay una maleza que resume el desafío actual del manejo invernal, esa es el raigrás anual. Se trata de una gramínea de ciclo otoño–invierno–primavera, altamente competitiva y con una historia de resistencias que se aceleró en los últimos 15 años.
En Argentina, los primeros casos de raigrás resistente a glifosato, para luego confirmar la resistencia a graminicidas ACCasa, y algunos biotipos con resistencia múltiple a glifosato, graminicidas y herbicidas ALS. Recientemente, la REM confirmó poblaciones resistentes a las tres familias de graminicidas (FOP, DIM y DEN) y, en 2026, emitió una alerta roja tras detectar un nuevo biotipo multirresistente en el norte de Buenos Aires.
Desde el punto de vista productivo, el impacto es directo: ensayos regionales muestran que densidades moderadas de raigrás pueden reducir entre 15 y 20% el rendimiento del trigo, además de complicar seriamente la cosecha y aumentar los costos de control.
Mapa de presión de malezas de xarvio, luego del procesamiento de imagenes de dron
Crucíferas: un problema silencioso que se volvió protagonista
El tercer gran grupo de malezas del barbecho invernal lo conforman las crucíferas. Nabo silvestre (Brassica rapa), nabón (Raphanus sativus), mostacilla (Rapistrum rugosum) y nabillo (Hirschfeldia incana) se expandieron con fuerza en el centro y sur de Buenos Aires y avanzan sobre otras regiones.
La REM documentó casos de resistencia múltiple en varias de estas especies: nabo silvestre resistente a glifosato, ALS y 2,4-D, y más recientemente a flurocloridona, marcando un punto de inflexión en el manejo de crucíferas. Su alta producción de semillas, la dificultad para diferenciarlas en estadios tempranos y su rápida adaptación explican por qué hoy ocupan un lugar central en las estrategias de barbecho.
El barbecho como herramienta estratégica
La evidencia técnica es contundente: cuando el barbecho no se resuelve de manera eficiente, el problema se traslada al cultivo. En trigo y cebada, esto se traduce en más aplicaciones, mayor dependencia de mezclas complejas, mayor riesgo de causar fito-toxicidad en el cultivo y un aumento sostenido de los costos.
Por el contrario, un barbecho anticipado y bien diagnosticado permite llegar a la siembra con menor presión de malezas, simplificando el manejo posterior y protegiendo el potencial de rendimiento.
En este punto, el diagnóstico del lote se vuelve central. La distribución de las malezas rara vez es homogénea: suelen aparecer manchones, escapes localizados y sectores con distinta intensidad de infestación. Detectar esa variabilidad es clave para mejorar la eficiencia del control.
Mapeo Digital de Malezas: información para decidir mejor
En este contexto, el Mapeo Digital de Malezas (MDM) de xarvio® Field Manager, la plataforma digital de BASF[PP1] , se presenta como una herramienta de apoyo agronómico para el manejo de barbechos complejos.
A partir de imágenes de alta resolución captadas con drones y procesadas mediante algoritmos de reconocimiento, el sistema georreferencia las malezas presentes en el lote, generando mapas que reflejan su distribución real.
Desde el punto de vista técnico, el valor del MDM no está en “ver” la maleza, sino en lo que permite hacer con esa información: aplicaciones sectorizadas de herbicidas, tanto con pulverizadora terrestre como con dron aplicador. Esto cobra especial relevancia en escenarios de resistencias, donde optimizar el uso de herbicidas y priorizar la calidad de aplicación es tan importante como el producto elegido.
Este enfoque puede generar ahorros promedio del 60% en insumos, sin resignar eficacia de control, al intervenir únicamente donde la maleza está presente. Además, contribuye a la sustentabilidad del sistema eficientizar el uso de insumos, reduciendo el impacto ambiental.
También hay casos de productores que utilizan MDM con la estrategia de doble golpe, incrementando notablemente tanto la eficacia (porcentaje de control logrado) como la eficiencia (cantidad de producto utilizado) de control.
El doble golpe, que consiste en la aplicación secuencial de dos herbicidas con diferentes modos de acción, y permite atacar malezas difíciles, resistentes o pasadas del tamaño óptimo de control. De este modo, se logra una mayor mortalidad de las malezas presentes, minimizando escapes y retrasando la aparición de nuevas resistencias. Esta integración potencia el uso racional de los productos y asegura un control más efectivo y duradero, especialmente en lotes con alta presión de crucíferas y otras malezas problemáticas.
Variabilidad dentro del lote y decisiones de nutrición
Una vez implantados los cultivos de invierno, el foco se traslada a la nutrición, otro de los grandes determinantes del rendimiento. Durante el ciclo del cultivo, la plataforma xarvio® también ofrece mapas de biomasa, potencial productivo e Índice de Área Foliar (IAF), que permiten seguir el desarrollo del trigo y la cebada en tiempo real.
Esta información resulta clave para entender la variabilidad intra-lote y ajustar decisiones de manejo, como fertilización nitrogenada en macollaje, de forma variable y ajustada a la necesidad real de cada ambiente.
Mapa de aplicación sectorizada del Mapeo Digital de Malezas de xarvio FIELD MANAGER
Sanidad en trigo y cebada: anticiparse es clave
La campaña no termina en el control de malezas y una adecuada nutrición. En trigo, las royas (amarilla y de la hoja) y las manchas foliares continúan siendo las principales amenazas. Técnicos del INTA estiman que por cada 1% de severidad de roya amarilla se pierden entre 53 y 74 kg/ha de rendimiento, especialmente en variedades susceptibles y bajo condiciones predisponentes.
En cebada, la mancha en red es señalada como la enfermedad de mayor impacto. Puede provocar pérdidas promedio del 20%, y en variedades altamente susceptibles se han registrado daños extremos. A esto se suman escaldadura y ramularia, enfermedades que ganaron importancia en campañas húmedas y que afectan tanto rendimiento como calidad maltera.
Spray Timer: cuándo aplicar y cuándo no
Frente a este escenario sanitario, la oportunidad de aplicación es tan importante como el fungicida elegido. Spray Timer, otra funcionalidad de xarvio®, se basa en modelos predictivos que integran información climática, fenológica y de susceptibilidad varietal para estimar el riesgo de infección de enfermedades en cada lote.
Desde un enfoque agronómico, su principal aporte es ayudar a priorizar monitoreos, anticipar escenarios de alto riesgo y definir el momento óptimo de aplicación, evitando tanto aplicaciones tardías como tratamientos innecesarios.
Empezar bien para terminar mejor
La experiencia acumulada por INTA, REM-AAPRESID y asesores regionales deja un mensaje claro: el barbecho de otoño–invierno es el verdadero punto de partida de una campaña eficiente de trigo y cebada.
Anticiparse a los problemas, diagnosticar correctamente el lote y utilizar herramientas que aporten información objetiva permite optimizar insumos, reducir riesgos y sostener la rentabilidad, en un contexto agronómico-productivo cada vez más desafiante. En ese camino, la integración entre conocimiento técnico y herramientas digitales aparece como una aliada clave para tomar mejores decisiones desde el inicio de la campaña.






























