Tratamientos 100% biológicos en soja. La tecnología bacteriana demuestra impacto positivo en rinde, sanidad y salud del suelo
Un exhaustivo análisis sustentado en más de 40 ensayos a campo realizados por organismos de investigación y redes independientes confirma que los paquetes biológicos de inoculación y promoción del crecimiento mejoran la fijación de nitrógeno, la nodulación y la sanidad inicial, logrando un incremento promedio de rendimiento de hasta 145 kg/ha e incrementando el retorno económico frente a las alternativas químicas tradicionales.
La fijación biológica como pilar de la productividad sostenible
En la agricultura moderna, la fertilización nitrogenada sintética sostiene aproximadamente el 50% de la producción global de alimentos, mientras que el 50% restante proviene de la fijación biológica de nitrógeno (FBN). En el cultivo de soja, potenciar este proceso natural resulta clave para optimizar los costos de producción y sostener la salud del suelo.
Para responder a las exigencias del cultivo desde el momento de la siembra, la firma Biomagna desarrolló el paquete Biopack Full, un tratamiento 100% biológico para semillas que integra dos componentes complementarios: SoyFixPro (bacterias Bradyrhizobium japonicum que aseguran la fijación de nitrógeno atmosférico con hasta 14 días de preinoculación) y Promotor (una triple cepa bacteriana integrada por Bacillus amyloliquefaciens, Bacillus velezensis y Bacillus thuringiensis, Biofungicidas que también promueven el crecimiento y la disponibilidad de nutrientes).
Facundo Ramos, Gerente de Desarrollo y Marketing de Biomagna, explicó los interrogantes que dieron origen a esta tecnología: «Frente a la sobreoferta de productos biológicos en el mercado, el agricultor necesita respuestas concretas y datos objetivos. Nos planteamos si un tratamiento biológico integral realmente podía mejorar la nodulación, potenciar el vigor y sanidad inicial y, al mismo tiempo, generar un mejor resultado económico y ambiental. La evidencia científica acumulada en las últimas campañas demuestra que la biotecnología aplicada a la semilla responde afirmativamente a cada una de estas exigencias».
Respaldado por la ciencia: Imparcialidad en ensayos a campo
El sustento técnico de esta propuesta se apoya en un riguroso esquema de evaluación cuantitativa compuesto por un total de 45 ensayos de red (n=45) realizados entre los años 2022 y 2025 por instituciones oficiales, tales como INTA Pergamino, INTA Gálvez, la Cátedra de Fitopatología de la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), el instituto INFIVE (CONICET), entre otras.
En las mediciones biológicas conducidas por el instituto INFIVE (CONICET), el tratamiento promotor a base de Bacillus demostró un incremento estadísticamente significativo en la biomasa de nódulos a los 27 días de la emergencia, acompañado por una clara ganancia en el vigor e implantación inicial de las plántulas. Asimismo, ensayos in vitro desarrollados por los especialistas Marcelo Carmona y Francisco Sautua (FAUBA) determinaron niveles de control de enfermedades superiores al 90%, destacándose la inhibición de patógenos de suelo y semilla como Fusarium graminearum, Macrophomina phaseolina, Sclerotinia sclerotiorum, Rhizoctonia solani, Septoria glycines y Cercospora sojina.
Al respecto, Ramos remarcó: «La sanidad inicial y el vigor temprano son determinantes para el éxito del lote. Los ensayos conducidos por especialistas de la Cátedra de Fitopatología de la FAUBA ratifican que este biofungicida ofrece una eficacia de control biológico equivalente a los curasemillas químicos de punta frente a las principales patologías de suelo, con la ventaja de no resentir la nodulación ni generar el impacto negativo que los productos sintéticos provocan a mediano y largo plazo sobre la vida del suelo».
Respuesta agronómica y retorno económico probado
Los resultados consolidados de la red de ensayos mostraron que en el 72% de los casos la soja tratada con Promotor superó en rendimiento a los testigos químicos de primer nivel. El diferencial de producción varió de acuerdo con el potencial del ambiente:
Ambientes de bajo potencial: +121 kg/ha (+6%).
Ambientes de medio potencial: +98 kg/ha (+3%).
Entornos de alto potencial: +145 kg/ha (+3%).
Desde la perspectiva financiera, con una dosis de 300 cc por cada 100 kg de semilla y un costo aproximado de USD 5,40 por hectárea (considerando un planteo de siembra de 60 kg de semilla/ha), la tecnología ofreció una respuesta esperada promedio de 121 kg/ha, alcanzando una relación beneficio/costo de entre 6:1 y 6,7:1 respecto a los curasemillas químicos tradicionales.
«El resultado económico es sumamente claro. Con una inversión muy accesible en la semilla, la respuesta de 121 kg/ha devuelve más de 6 dólares por cada dólar invertido», destacó Facundo Ramos. «Además, referentes técnicos como Gustavo Ferraris en el INTA Pergamino, Julián Orcellet con la consultora Vértico en Entre Ríos y Juan Dall’Orso en Diego de Alvear han medido incrementos significativos de rinde, registrando respuestas de hasta 376 kg/ha respecto al testigo sin tratar y ventajas consistentes sobre el tratamiento químico estándar».
Sustentabilidad y salud del suelo
A diferencia de los fungicidas químicos convencionales —cuyo uso continuo puede deteriorar la biología del suelo a mediano y largo plazo—, la aplicación de tratamientos microbianos mantiene un impacto positivo sostenido en el tiempo, mejorando la estructura biológica del lote.
«Si logramos mejorar la nodulación, potenciar el arranque del cultivo, asegurar la protección sanitaria y maximizar el margen bruto cuidando la salud del suelo a largo plazo, la adopción de la biotecnología en el tratamiento de semillas de soja se consolida como la decisión más inteligente para el productor», concluyó el Gerente de Desarrollo de Biomagna.




































