La vitivinicultura sanjuanina volvió a demostrar su calidad y se quedó con cuatro de los cinco máximos premios del prestigioso certamen nacional. Entre 376 vinos de 14 provincias, las etiquetas locales se destacaron por su excelencia. La edición también dejó sorpresas, con reconocimientos para estudiantes, pequeños productores y elaboraciones familiares.
San Juan volvió a demostrar por qué es una de las grandes protagonistas de la industria vitivinícola argentina. En una noche cargada de emociones y reconocimientos, cuatro vinos elaborados en la provincia consiguieron la distinción Gran Oro, el premio más importante del certamen, tras alcanzar 96 puntos sobre 100.
La ceremonia se realizó en Pocito, durante la noche del viernes 23 de octubre, con la participación de bodegueros, enólogos, productores y autoridades vinculadas al sector.
El quinto Gran Oro quedó en manos de un vino blanco de La Rioja, completando así el grupo de las cinco etiquetas mejor calificadas de la competencia.
Pero la celebración no fue solamente para las bodegas comerciales. Una de las grandes sorpresas llegó de la mano de instituciones educativas sanjuaninas, cuyos estudiantes consiguieron importantes medallas con vinos y espumantes elaborados durante su formación.
También hubo lugar para los pequeños productores. Una mistela de elaboración familiar, perteneciente a Fincas Berenguer, alcanzó 94 puntos y recibió una Mención Especial Oro, demostrando que la tradición y el trabajo artesanal también pueden competir al más alto nivel.
Más allá de los premios, los resultados representan un motivo de orgullo para toda la provincia. Detrás de cada botella reconocida hay familias, productores y trabajadores que sostienen una actividad fundamental para la economía sanjuanina.
Por: Redacción Actualidad Jachallera


































