Diferentes actores regionales coincidieron en la capacidad de transformación de los sistemas con fertilización balanceada. Reducir la brecha entre la generación del conocimiento y su aplicación en el lote como desafío. Y medir el agua y los nutrientes, y las rotaciones con cultivos de cobertura como estrategias de base.
En el Simposio Regional FERTILIDAD 2026, organizado por la Facultad de Agronomía de la UNLPam y Fertilizar Asociación Civil, en Santa Rosa, La Pampa, tuvo lugar el Panel de productores y asesores, bajo el título “La nutrición en acción: visiones y proyecciones sobre su manejo en el centro de la región semiárida”. El moderador fue Matías Saks, coordinador técnico de la región pampeana de Bunge y miembro de Fertilizar AC.
La propuesta del panel fue aportar la mirada local desde tres ámbitos que conviven y articulan: el empresarial, el técnico y el gubernamental, poniendo en discusión los logros y las metas por delante en el manejo del agua y la fertilidad de los sistemas productivos regionales. Participaron Néstor Peinetti, productor agropecuario; Juan Apollonio, productor y asesor; y Sergio Baudracco, subdirector de Agricultura del Ministerio de Producción de La Pampa.
“Todos los caminos conducen al agua y su manejo para la expresión de los demás elementos del sistema, incluida la fertilidad física de los suelos”, comenzó Saks. Y enfatizó que el aspecto limitante de la región es el agua, sumado a una intensificación de los sistemas, que plantea necesidades particulares en cada campaña.
Ejemplo de estas adaptaciones es el trabajo de Peinetti, productor agropecuario del emprendimiento familiar de más de 100 años. Según su experiencia “la fertilización balanceada y las rotaciones no se negocian”, dijo. Hace 20 años le propuso a su padre un cambio de manejo: “enfocar el Excel en la necesidad del suelo”. A 20 años del inicio, hoy hace toda la superficie en siembra directa y agregó cultivos de cobertura. Otro paso importante fue tomar el mismo criterio como condición del alquiler. De ese modo “hacemos el mismo manejo de rotación y fertilización que hacemos en nuestra tierra”, detalló el productor.
Por su parte, Apollonio reflexionó sobre la necesidad de volver a las bases todos los inviernos, entendiendo lo que hay que hacer cualquiera sea el perfil del productor. Como asesor, comprobó que hacer un análisis con imágenes satelitales y revisión del historial, revela que los en apariencia “campazos”, tienen de hecho un manejo típico del recurso con fertilización deficiente y pérdidas de hasta 30% de su capacidad.
En sintonía, Baudracco señaló que en la provincia hay una zona de transición en cuanto a la calidad de los suelos y régimen de precipitaciones, con varios ambientes para diversos sistemas. “Existe un balance negativo en la fertilidad de los suelos, más severo en la estepa pampeana, mientras hacia el oeste tenemos más tecnología de procesos”, indicó. Desde la Dirección de Agricultura impulsan el registro de cultivo de maní, que busca seguir un protocolo de manejo en la intensificación.
“El año pasado se cultivaron 38 mil hectáreas de maní en la provincia con monitoreos constantes”, precisó el funcionario.
Otra de las acciones de gobierno para afrontar esta transición es extender el programa de manejo de pasturas perennes en vinculación con empresas para la producción y exportación de megafardos. “Queremos posicionar la alfalfa como cultivo agrícola porque tiene gran potencial comercial”, explicó Baudracco. A estas iniciativas se suma la tarea articulada con INTA, CREA, AAPRESID para la recuperación de suelos salinos.
El funcionario destacó que la mayoría de las acciones del Ministerio tienden a monitorear el estado nutricional de toda la provincia y, en esta tarea, la colaboración con otras instituciones es la forma más precisa de conocer lo que pasa en los territorios. “Necesitamos esa articulación para abordar las necesidades y también relevar el conocimiento y actualizarlo a las realidades que imponen las variantes climáticas”, ejemplificó Baudracco.
Medir más para mayor estabilidad
En cuanto a la importancia de la fertilización en los sistemas, otro de los tópicos del panel, Peinetti afirmó que la fertilización balanceada es lo principal tanto para la sustentabilidad económica, como productiva. “Cometí muchos errores, como dejar de hacer análisis de suelo, hasta que me encontré deficiencias de fósforo severas”, reveló el productor. Y agregó que “hace casi 10 años que estamos reponiendo este nutriente, alcanzando hoy las 18 partes por millón (ppm), y recuperando rinde en maíz con 10 mil kilos por hectárea en los años de buenas lluvias”, detalló.
Por su parte Apollonio opinó: “estoy convencido de que hay herramientas de toda la vida que no usamos bien, por ejemplo, cumplir con las dosis que nos dan los análisis”. Para el asesor, es importante ajustar la estrategia a los datos.
En relación con los cambios en la región, último tópico del panel, según Peinetti el principal es que los campos no se volaron nunca más. “Con la reposición de todos los nutrientes mediante fertilización balanceada a lo largo de 2 años, es increíble cómo responden los cultivos cuando el suelo puede cosechar el agua”, precisó. Y concluyó: “si tuviera que decir en una palabra lo más importante de la fertilización sería estabilidad”.
Como asesor, Apollonio coincidió en que la fertilización balanceada otorga estabilidad a los sistemas, asegurando rentabilidad sin degradar el recurso. “Tenemos que saber cuantificar la cantidad de agua para poder aprovechar mejor las herramientas de fertilización”, sugirió.
En el mismo sentido, Baudracco destacó que la ganadería juega un rol importante en la estabilidad económica y financiera de los sistemas, y son una parte importante de la región. “Creo que la degradación por extracción de nutrientes por pasturas en planteos mixtos sigue siendo elevada”, sostuvo. Con esta visión precisó que “nuestra provincia está entre las tres más importantes del país en el cultivo de alfalfa, por eso deseo que el sistema productivo continúe evolucionando, pero no a costa del suelo”.
Al cierre del panel, los oradores agradecieron a los organizadores del Simposio por haber elegido a la provincia de La Pampa para el encuentro, por el nivel de disertantes y por poner en discusión los desafíos futuros para seguir posicionando la región.































