Con el pronóstico de mayores precipitaciones asociado al fenómeno de “El Niño”, la nutrición del césped adquiere un rol central. COMPO EXPERT destaca dos herramientas para acompañar el crecimiento y mejorar la respuesta de las plantas frente al exceso de humedad.
La llegada de la primavera marca una etapa clave para el manejo de céspedes deportivos y espacios verdes. El aumento de las temperaturas, el crecimiento activo de las plantas y, este año, la posibilidad de un escenario con mayores precipitaciones obligan a prestar especial atención a la disponibilidad de nutrientes en el suelo.
En este contexto, uno de los principales desafíos es evitar que el exceso de agua termine afectando la nutrición. Según explica el Ing. Agr. Juan Ignacio Messineo, Asesor Comercial de Grandes Cuentas y especialista en césped de COMPO EXPERT, el nitrógeno mantiene una estrecha relación con la dinámica del agua en el suelo.
“El nitrógeno está directamente relacionado con el agua. Salvo el amonio, que posee carga positiva y se fija a los coloides del suelo, las fuentes nítricas se lavan mucho más rápido con el exceso de precipitaciones”, comentó el referente.
La situación cobra relevancia durante la primavera, cuando el césped necesita contar con una provisión adecuada de nutrientes para sostener su desarrollo, conservar una buena coloración y mantener una cobertura vegetal uniforme.
Liberación controlada para una nutrición sostenida
Frente a este escenario, una de las alternativas planteadas por COMPO EXPERT es Floranid® Twin, una tecnología de fertilización nitrogenada de liberación lenta que incorpora macro y micronutrientes en cada uno de sus gránulos.
El producto combina las moléculas ISODUR® (IBDU) y CROTODUR®, que permiten una liberación progresiva del nitrógeno durante aproximadamente tres meses. Su dinámica de entrega está condicionada por factores como la temperatura, la humedad y la actividad de los microorganismos del suelo.
De esta manera, el aporte de nitrógeno se sostiene en el tiempo y permite acompañar el crecimiento del césped sin depender exclusivamente de fuentes de rápida disponibilidad, un aspecto especialmente importante cuando las precipitaciones pueden favorecer la pérdida de nutrientes por lavado.
Además del beneficio agronómico, esta liberación gradual permite simplificar el manejo de la fertilización. Al entregar el nutriente de manera paulatina, se reduce la necesidad de dividir las aplicaciones en múltiples pasadas para evitar pérdidas, lo que representa también un ahorro en mano de obra.
“Poder darle al césped el nitrógeno que necesita de forma gradual nos permite ahorrar en mano de obra, ya que evitamos particionar la fertilización en múltiples pasadas. Es una solución sumamente eficaz para mantener el parque nutrido sin requerir personal continuamente, o bien destinar dicho personal a otras actividades”, señala Messineo.
El complemento de la bioestimulación
A esta estrategia de nutrición nitrogenada, Messineo suma el uso de Vitanica® RZ, un concepto diferente a todo lo conocido que incluye en una misma formulación nutrición, estimulación y protección contra patógenos.
El producto ha sido formulado como líquido en base nitropotásica al 5%, adicionando a esta base extracto del alga marina Ecklonia maxima que aportan metabolitos símil auxinas de origen natural, y sobre ellas la adición de endosporas en altísima concentración de nuestra cepa patentada de Bacillus amyloliquefaciens R6-CDX.
Su función es estimular la división y elongación celular, y mientras crecen las raíces se mantienen protegidas frente a patógenos por el Bacillus, lo que promueve un mayor crecimiento rápido y saludable de toda la planta. Actúa tanto por vía foliar como radicular reforzando el crecimiento y el establecimiento de los cultivos.
“Una nutrición adecuada es clave para mitigar los efectos de El Niño y asegurar que el césped disponga del nitrógeno necesario para mantener un buen color y un stand de plantas óptimo, tanto en campos deportivos como en espacios verdes ornamentales”, remarca el especialista.
El manejo adquiere todavía mayor importancia en suelos pesados o sectores donde existe riesgo de encharcamiento. En estas condiciones, la combinación de nutrición de liberación controlada y bioestimulación permite abordar el desarrollo del césped desde dos aspectos complementarios: la disponibilidad sostenida de nutrientes y la capacidad de la planta para atravesar situaciones de estrés.
De esta manera, de cara a una primavera que podría estar condicionada por un régimen de lluvias elevado, el desafío no pasa solamente por fertilizar, sino por elegir estrategias que permitan administrar mejor los nutrientes y acompañar al césped durante una etapa determinante para su crecimiento y calidad.




































