Heredó una receta de su familia holandesa, produce 120 kilos de queso por semana y conserva un secreto artesanal, la historia de “Freddy” Fässler, uno de los protagonistas del Festival del Queso.
Cuáles son los secretos de su elaboración artesanal, los sabores más curiosos y el truco para conservar el queso por más tiempo.La tradición quesera que los inmigrantes holandeses iniciaron hace más de 70 años en Los Toldos, sigue vigente y se renueva de la mano de Alfredo Fässler.
Son sus propias manos las que mantienen viva una herencia familiar que, junto con el trabajo de otros productores de la zona, contribuyó a consolidar a esta ciudad del noroeste bonaerense como “la cuna del queso Gouda”.
Sin recetas escritas de por medio y con una metodología de elaboración artesanal que logró sobrevivir al paso del tiempo, “Freddy”, tal como lo conocen todos en el pueblo, produce alrededor de 120 kilos de queso a la semana desde la cocina de su casa en el campo, con el Gouda que le heredó su abuelo como su caballito de batalla.
Detrás de cada pieza, cada variedad y cada sabor, hay un proceso que despierta varias preguntas: ¿cuál es el queso que más se vende?, ¿cuánto puede conservarse sin echarse a perder? y ¿cómo influye la región donde se elabora en su sabor? Estas son algunas particularidades de un oficio que volverá a tener protagonismo este 10 y 11 de octubre, durante una nueva edición del Festival del Queso de Los Toldos.


































